En un año en que estuvo en riesgo y que al final se llevó a cabo tardíamente y con una ruta modificada, el Tour de Francia de 2020 fue uno de los mejores en los últimos años en el aspecto deportivo, con sorpresas, ataques, fugas exitosas y un ganador inesperado, al menos hasta el arranque de la carrera.

El campeón: Tadej Pogačar

Este joven de 21 años, vino a sorprender a propios y extraños, Campeón Nacional de Contrarreloj Esloveno, por encima del gran favorito de La Gran Boucle de este año, Primož Roglič a quien derrotó en esa prueba. Conforme las etapas de la carrera avanzaron su combatividad se hizo notable, sin un gran equipo, pues este año el UAE Team Emirates, lo tenía a él como única apuesta, supo correr a la sombra de los equipos favoritos, emboscado y en actitud de ataque como no se veía hace años —si acaso como lo llegó a hacer Alberto Contador, aunque en sus últimos años reventaba las carreras pero los éxitos se los llevaban otros—.

Pogačar se acreditó un triunfo histórico, es el doceavo corredor debutante que se lleva el triunfo del Tour en toda su historia, si incluimos a Maurice Garin, que era debutante obligado en el primer Tour de Francia, además de Henri Cornet (1904), Louis Trousselier (1905), Jean Robic (1947), Fausto Coppi (1949), Hugo Koblet (1951), Jacques Anquetil (1957), Felice Gimondi (1965), Eddy Merckx (1969), Bernard Hinault (1978), Laurent Fignon (1983), hacía treinta y siete años que nadie lograba esta hazaña.

También se llevó el Maillot Amarillo de líder general, el Maillot de Lunares de líder escalador y el Maillot Blanco de mejor joven. Sólo Sam Bennett se puso el Maillot Verde de los esprínters. Es el segundo corredor en la historia del Tour de Francia que se queda con tres jerseys, otra hazaña que sólo en su momento Eddy Merckx lograra en 1969, sólo que él obtuvo el Maillot Verde.

Tres maillots, no se veía desde 1969

No sólo ganó la clasificación general, también ganó las etapas 9a, 15a y 20a (contrarreloj y definitiva para consagrarse), logró el segundo lugar en la 4a y la 14a, y tercero en la 17a. Y para rematar rompió el record de La Planche des Belles Filles. Todo un palmarés para una sola carrera.

La de Tadej Pogačar es una victoria que sabe a épica, algo que se había perdido en el Tour de Francia que se había vuelto predecible y hasta aburrido, mucho por culpa de la tecnología que había dominado sobre la tenacidad y la combatividad del individuo. Gracias, la emoción y la épica regresaron.

Greg Lemond en la última etapa del tour del 89

Pogačar no sólo me hizo recordar por su físico a Greg Lemond, si no que me trajo a la memoria el triunfo del tricampeón sobre Laurent Fignon en la contrarreloj individual de la última etapa del Tour de Francia de 1989, aquellos agónicos ocho segundos.

El gran perdedor

El ciclismo ya se ha dicho, es un deporte de perdedores, sólo hay un ganador, aunque en carreras como el Tour de Francia hay ganadores de etapa y se disputan cuatro Maillots, pero quien más llama la atención es el Líder, el Mailot Jaune, en esta edición de la carrera, no creo que Primož Roglič fue el gran perdedor, que al final si. Este corredor tiene todo para merecer un Tour de Francia, aunque supo reconocer a su vencedor con gran espíritu deportivo, notable diría yo. Dominante hasta el penúltimo día, el definitivo, con una ventaja de 57 segundos sobre su rival más cercano, que de haber sido otro hubieran bastado. A Roglič le pasó lo que a Luis Ocaña con Merckx, o Quintana con Froome, le tocó un monstruo del ciclismo en su tiempo.

Apoyado por el mejor equipo de la carrera, el Jumbo-Visma que tiró del pelotón a un paso demoledor para evitar ataques, con estrellas como Tom Dumoulin (clasificado 6° en la general), Tony Martin, ambos con un palmarés muy abultado; Wout Van Aert la revelación; entre otros gregarios de lujo; Primož Roglič era favorito por mucho para ganar este Tour. El Jumbo-Visma hizo un trabajo casi perfecto, sólo que no pusieron suficiente atención a Pogačar, no pudieron evitar sus ataques o neutralizarlo, pese a que éste no tenía un gran equipo apoyándolo. Eddy Merckx dijo sobre el asunto en una entrevista en L’Equipe: «Jumbo-Visma había corrido de forma estúpida. Durante las últimas tres semanas, han rodado con todo, sin dejar que nada suceda, pero simplemente se olvidaron de este joven a 57 segundos, ¡Qué error cometieron!», añadió: «[Pogačar] Sabía que no necesitaba atacar, porque Jumbo era más fuerte. Solo tenía que pasar desapercibido un poco antes de la contrarreloj». Osvaldo Serrano de Enbiciados lo dijo días antes: «Pogačar derrotó a Roglič en el la contrarreloj del Campeonato Nacional Esloveno, nada está escrito».

No sólo está el asunto estratégico, como bien apuntó Alberto Contador en la segunda semana: «Roglič lleva muchas semanas en su pico de forma física desde el Dauphiné», y como sabemos la cima de la forma física tiene un plazo determinado antes de que el rendimiento comience a bajar y el agotamiento aparezca, es evidente que esto le llegó a Roglič en la última semana del Tour cuando debía estar en su máximo de forma y no pudo atacar a Pogačar para sacarle más distancia, esto ya resultó muy evidente en la contrarreloj, donde declaró que no fue capaz de producir la potencia suficiente.

Roglič perdió una carrera de tres semanas en los últimos minutos, en sólo los últimos cuatro kilómetros de un recorrido 3470 Km.

Potenciómetros y otras tecnologías

El colombiano Rigoberto Urán del equipo Education First corrió el Tour de Francia sin el potenciómetro, a puras sensaciones, como se corría antaño, al final quedó octavo en la general pese a su veteranía, gran resultado para este corredor. Pogačar decidió correr la contrarreloj definitiva sin potenciómetro ni ciclocomputadora, también declaró no escuchar la radio en la subida final a causa del ruido de los espectadores, sólo se decidió a correr con toda el alma.

Rigoberto Urán corrió el Tour sin potenciómetro

En los últimos años el uso de potenciómetros se ha convertido en la panacea, para entrenar y para correr. Pruebas para conocer tu FTP y compites dentro de los parámetros del umbral de potencia calculados, de ahí que Roglič declarara que no lograba la potencia necesaria. Según los críticos de esta tecnología, ésta es la causante de que las carreras sean aburridas, monótonas, los equipos y los corredores se concretan a correr dentro de sus parámetros para terminar las etapas o dominarlas, ya todo es cálculo. Se ha perdido la emoción del ciclista que arriesga para ganar, basado en sus sensaciones, en la observación del gesto de sus rivales, probándolos para ver si resisten los ataques o si están minados, es una apuesta más arriesgada que la de ir con el potenciómetro, pero rinde frutos en el espectáculo y crea figuras enormes como lo fueron, Coppi, Bartali, Anquetil, Merckx, Hinault, Lemond, Contador y tantos otros grandes.

Se ha llegado a proponer que no se permita el uso del potenciómetro en las carreras para que regrese el espectáculo y la determinación de los esfuerzos regresen al ciclista, para dar frutos a los más aptos. Para mí, este Tour, es una muestra de que sería el camino adecuado.

Lo mismo se ha dicho del uso de la radio durante las carreras, le quita protagonismo al corredor y le pone mucho al director deportivo. En esta oportunidad, la radio actuó seguramente en contra de Roglič, pues al momento de enterarse de que Pogačar había alcanzado su tiempo en la general, pudo comenzar a derrumbarse anímicamente.

Un detalle curioso es que el primer y segundo lugar llevaban frenos tradicionales de rin o cangrejos, el resto del top diez de disco. Parece que el tipo de frenos no es determinante para el triunfo. Sin embargo mucho se ha dicho de las ventajas de los frenos de disco en mojado y en las primeras etapas en los alrededores de Niza con el suelo húmedo hubo muchísimas montoneras.

¿Fue un Tour emocionante?

La respuesta definitiva es si, desde luego. No faltaron durante las primeras etapas quienes se quejaron de la falta de ataques y calificaron a la carrera de aburrida, eso se dice siempre en la primera semana del Tour, donde suele haber etapas planas, propias para rodadores y esprínters. ¿No abundaron las fugas? estaba difícil, pues aunque lo veas aburrido y falto de ataques, éstos no eran posibles por la alta velocidad a la que rodaba el pelotón, 59 Km/H en algunas etapas. Sin embargo, en esta edición vimos más fugas concretadas con éxito en comparación a carreras anteriores.

09/09/2020 – Tour de France 2020 – Etapa 11 – Chatelaillon-Plage / Poitiers

La falta de liderazgo del equipo Ineos —antes Sky— al que nos había acostumbrado, con su tren demoledor, aunque este papel lo tomó Jumbo-Visma este año, permitieron que fuera una carrera más abierta, en su momento los del Bora-hansgrohe se dedicaron a tirar del pelotón e hicieron alguna estupenda etapa para colocar a su líder Peter Sagan, lo que no fructificó pues éste no llegó en su mejor estado de forma física, ya que originalmente se estaba preparando para ir al Giro de Italia y decidió de última hora acudir al Tour, una mala decisión.

Conforme el Tour avanzó, como suele suceder, la emoción creció pese a que este año debido a la pandemia y la temporada del año en que ocurrió tuvo un trazo que excluyó a los grandes puertos y sus grandes gestas a los que estamos habituados a disfrutar.

Este de 2020 fue un Tour de Francia hermoso, para recordar por muchos años.