Entre los ciclistas profesionales de renombre como Tadej Pogačar y Jonas Vingegard, hay una tendencia para usar bielas más cortas en sus bicicletas, y más de un ciclista entusiasta o aficionado, sobre todo los de ruta, han salido a tratar de cambiar sus multiplicaciones o piensan hacerlo para emular a las estrellas del deporte. Pero, no vayan tan rápido, empezando porque los ciclistas profesionales cuentan con material hecho a la medida y en el mercado no hay opciones disponibles. Yo sé que en la bicicleta, la emoción y las ganas de tener lo mejor y más actual, manda, pero, analicémoslo y veamos la parte racional antes de precipitarnos.

Lo primero es que durante años hemos sabido, o nos han dicho, que la longitud de la biela tiene que ver con el largo de las piernas, que es un tema de fitting o biomecánica, eso tiene mucho de cierto, aunque, por un lado, la base científica es escasa y las fórmulas son inciertas; por el otro, en el mercado seguimos teniendo bielas disponibles de 170, 172.5 y 175 mm desde hace décadas, algunos pocos fabricantes ofrecen de 165 mm como en Dura-Ace de Shimano, o de gama baja que se utilizan mayoritariamente en bicicletas infantiles y plegables.

El otro aspecto es el torque, la magnitud de fuerza que se aplica para hacer girar un eje con una palanca, en nuestro caso el eje del pedalier con la biela. Se tiene un mayor torque cuando se aplica más fuerza en las bielas de la bicicleta. Pero hasta años recientes, no se tuvo en cuenta un factor: la potencia. Medida en watts —o vatios—, la potencia resulta de aplicar una magnitud de fuerza en el tiempo, multiplicada por las revoluciones en un lapso determinado. Así que podemos lograr la misma potencia con una mayor fuerza a pocas revoluciones, o con una fuerza menor a mayores revoluciones. Entendamos una revolución como una vuelta completa de pedal y en el caso del ciclismo la llamamos cadencia de pedaleo.

Relaciones y desarrollos

También hay que considerar es el desarrollo de la transmisión, Porque el desarrollo indica cuantos metros avanza la bicicleta por cada revolución de los pedales. Es decir, con una relación 53-11, por cada revolución completa de los pedales, la llanta gira 4.8 vueltas, que multiplicados por el diámetro de una llanta de ruta, nos da un desarrollo de 10.74 metros por cada pedaleada. Con una relación 39-28 (1.3 vueltas de llanta por pedaleada) se avanzan 3.06 metros por vuelta de los pedales, es un desarrollo corto. Ahora, el desarrollo largo requiere mucha fuerza (sirve para planos con mucha inercia y bajadas) mientras que para las subidas, el desarrollo corto ayuda porque requiere menos torque.

Aquí entra la cadencia. Con un desarrollo largo como el del ejemplo anterior, a una cadencia de 90 RPM nuestra velocidad será de 57 Km/H y con el desarrollo corto 39-28 iremos a 16 Km/H, pero será más fácil afrontar las subidas porque una relación corta nos da ventaja mecánica, aunque la subida requiere más torque y nuestra cadencia disminuye.

Con una relación 1.3, necesitaríamos una cadencia de pedaleo de 355 RPM para ir a los mismos 57 Km/H que con la relación de 4.8, lo que es humanamente inalcanzable. Por el contrario, si queremos ascender una cuesta con un desarrollo largo, requeriría un torque mayor que no resulta sostenible en el tiempo, tampoco podríamos lograr cadencia suficiente y nuestra potencia se iría al piso.

Como lo de hoy día es basarse en la potencia para entrenar y rodar, y es bien conocido que es más sostenible y eficiente para los ciclistas avanzar con alta cadencia que con fuerza para evitar la fatiga muscular, pues, para trabajar con fuerza utilizamos fibras musculares de contracción rápida que responden a un esfuerzo anaeróbico y se agotan pronto. Mientras que para pedalear con cadencia, dependemos de las fibras musculares de contracción lenta, que dependen del metabolismo aeróbico y permiten esfuerzos de largo plazo.

Como dije antes, pero con otras palabras, la potencia la cantidad de trabajo de un sistema por unidad de tiempo. Podemos pedalear rápidamente con poca fuerza, o con mucha, pero lentamente y estaremos en algún punto generando la misma potencia. Más de esto en un extenso artículo anterior.

Desde la época de Lance Armstrong, el Dr. Miquele Ferrari, determinó para el ciclista, que pedalear a mayores revoluciones con menor fuerza, era más sostenible que aplicar mucha fuerza a pocas revoluciones como se estilaba hasta entonces —y de hecho era el estilo de su gran rival Jan Ulrich—, pues debido al cáncer, Armstrong había perdido mucha masa muscular. Había que privilegiar el menor peso corporal y tener más oxígeno disponible para los músculos, lo que tristemente derivó en el dopaje por EPO y transfusiones. Entonces, nació el estilo de molinillo que ha caracterizado a muchos campeones desde entonces: pasando por Contador y Froome, hasta Pogačar.

Por lo anterior, entenderás que para ir con altas revoluciones necesitas una preparación y acondicionamiento físico previo ya que los músculos demandan más oxígeno y el pulso se eleva, algo difícil de sostener para un amateur. Mover un desarrollo largo con alta cadencia requiere mucha fuerza, como la de un profesional, o de otra forma, al usar relaciones cortas con alta cadencia, te hará ir lento y sofocarte.

Dos experiencias personales

Esta reflexión debe enriquecerse con dos experiencias que me pusieron a pensar, pero que no analicé en su momento.

El fitting de mi bicicleta, en virtud de mi estatura y largo de piernas, indicaba bielas de 172 mm, y entonces, cambié el pedalier de mis bicicletas que tenía bielas de 170 mm por la medida que me recomendaban. Inmediatamente noté que mi cadencia bajó. Con plato 53-39, lograr cadencias altas es bastante difícil, aunque tienes más torque, que es muy poco, por la diferencia de 2.5 mm, y esto merecía un análisis que no hice entonces.

Lo que me queda claro, es que las recomendaciones de longitud de bielas de entonces, correspondían a un ciclismo antiguo de baja cadencia y mucha fuerza —los casetes o ruedas libres acomodaban piñones hasta de 23 dientes—. Se rodaba con los riñones, como sigo haciéndolo.

Alguna vez adquirí una bicicleta plegable con llantas 16″. Traía un plato de 48 dientes con el piñón menor de 14 y para más inri, las bielas eran de 165 mm. Había que pedalear revolucionado como poseído para que las pequeñas ruedas avanzaran con velocidad. Por eso, me parecen lo más correcto los platos 53 o 55 que traen las Brompton, el plato grande te permite avanzar más, sin una cadencia tan alta e incómoda.

Fitting

Antes de cambiar a unas bielas cortas, hay que considerar que el fitting en la bicicleta cambiará, será necesario subir el asiento y adelantarlo, también subir la potencia acorde a la altura del sillín (lo que en las bicicletas modernas implica tal vez cambiar cableado hidráulico, y no haber cortado la pipa de la tijera), tal vez la longitud de la potencia (lo que en las bicicletas con manubrio integrado es un problema), y a lo mejor, en casos extremos, cambiar el cuadro a otra talla. Esto no es menor.

Hasta ahora, el largo ideal de las bielas se ha relacionado con la longitud de las piernas —o la altura de la entrepierna—. Piernas más largas = bielas más largas. Creo que en esta discusión, esta medida sigue siendo importante, disminuir la longitud de la biela tendrá menos efecto en unas piernas largas que en unsa cortas porque afecta en menor medida el ángulo de rodillas y cadera.

La cadera

En el fitting se pondera el ángulo de la rodilla en la posición más baja de la biela, para evitar que las rodillas vayan muy dobladas y se dañen las rótulas al hacer fuerza, y por el contrario, sobre-extensiones de la pierna que lesionen y provoquen poca potencia. Hay un ángulo de flexión de la rodilla ideal. Pero, se suele negligir el ángulo de la cadera, que también es muy importante. Cuando el asiento es muy bajo, el ángulo de la cadera es muy agudo.

Se pondera la altura del sillín, pero resulta que con una biela muy larga, mientras pones la medida del asiento para proteger la rodilla en la posición de extensión, hace subir mucho el pie en la posición alta, y ello hace más agudo el ángulo de la cadera. Consecuencia de ello, es más difícil sostener una postura aerodinámica bajando el torso, cuando la cadera va muy flexionada, y los ciclistas profesionales buscan ir muy acoplados para cortar el viento, postura incómoda para los aficionados, que por otro lado no la necesitan.

En las bicicletas de Triatlón, el ángulo del tubo del asiento es más vertical y proyecta el sillín hacia adelante, lo que favorece un ángulo de cadera más cómodo y permite tirar el torso hacia adelante y hacia abajo. Pero, en las bicicletas para contrarreloj usadas en pruebas de ruta y las propias bicicletas de ruta, ya sean normales o aerodinámicas, el tubo del poste de asiento debe tener al rededor de 73°, y por reglamento el sillín debe estar 50 mm detrás del eje del pedalier, entonces, queda más retrasado que en las de Triatlón. Con ello, si quieres adoptar una postura aerodinámica, el ángulo de cadera se fuerza.

El otro efecto que tiene agudizar mucho el ángulo de la cadera, es se supone que hay una compresión en la arteria ilíaca, lo que limita el flujo de sangre hacia la pierna. ¿Que tanto se comprime? ¿Qué tanto flujo se limita? Estas respuestas escapan a un amateur y más a alguien que no es médico.

Una solución natural, como la que vemos en la actualidad, es precisamente usar bielas más cortas para que las caderas flexionen menos mientras las rodillas quedan en una posición correcta, pero obliga a subir el sillín la distancia que acortas en la biela.

Adelante, atrás

Otro factor importante es la posición de las bielas cuando están horizontales. Determinan el ángulo de tobillo y rodilla con respecto al eje del pedal. Hay una postura tradicionalmente aceptada que se determina con una plomada para poner la rodilla alineada con el eje del pedal y determina el avance del sillín. También influye en el ángulo de rodilla y cadera, e influye en la fuerza que se puede imprimir al pedal cuando la biela apunta hacia adelante, en la posición de las 3:00 horas.

Bielas de bicicleta en la posición de las 3:00

Al tener bielas cortas, esto sí afecta mucho la posición sobre la bici, y cuando el pie se encuentra adelante o en la posición de las 3:00 (en la imagen aparece a las 9:00), permite dos cosas, adelantar el sillín para favorecer la postura aerodinámica bajando el torso y libera el ángulo de la cadera.

Circunferencia y recorrido del pie

Existen análisis de desarrollos y cadencia que consideran el número de dientes en platos y piñones, así como la circunferencia de las ruedas, pero no se tiene en cuenta la circunferencia que describen los pies con el pedaleo. También se habla de torque, pero ya vimos que no hay diferencias notables en el brazo de palanca. Pero el desplazamiento del pie sí me lo parece y no había caído en cuenta cuando cambié mis bielas.

Circunferencia que debe recorrer el pie

Calculemos la circunferencia que describen los pies cuando pedaleas. Con bielas de 170 mm tenemos: 340 mm × 3.1416 = 1068.144 mm. Ahora con bielas de 160 mm como las que lleva Pogačar: 320 mm × 3.1416 = 1005.728 mm. Una diferencia de solo 31 mm. Parece despreciable, pero, si lo multiplicamos por 90 revoluciones por minuto —que se consideran ideales—, tenemos: que el pie hace un recorrido de 5.64 metros menos con una biela 160 mm que con la de 170 mm alrededor de la circunferencia de los pedales, y entonces a mismas revoluciones, con cada vuelta del plato, tarda más en recorrer la misma distancia con bielas de 170 mm que con las de 165 mm.

Lo pensé mucho antes de meter al lector en un brete de física y matemáticas, al final lo creí necesario pero, voy a obviar los cálculos.

A 90 RPM de cadencia, un punto sobre la circunferencia del plato se mueve a lo largo de esta, o termina un círculo a una velocidad de: 59 metros por minuto. Con una biela de 170 mm el pie debe ir a una velocidad de 96 metros por minuto, y con una biela de 165 mm a una velocidad de 90 metros por minuto.

Al relacionar las circunvoluciones de plato, tenemos que para el mismo desarrollo, mientras con una biela de 165 mm se va a 90 RPM, con la de 170 mm la cadencia será de 84 RPM, es más lento. Si las sumas en varias horas de pedaleo, hay diferencia, hasta del 5% según el desarrollo que se lleve. Dirás, pero si hago las mismas 90 revoluciones con la biela 170, seré más rápido. Si, pero necesitarás más fuerza, y te cansarás más pronto, creo que ese es el meollo, aguantar más tiempo fresco.

Así que las bielas cortas benefician a los ciclistas que tienden a pedalear con mayor cadencia, como son los profesionales modernos. Si lo de hoy es la potencia, la obtienen con más revoluciones y menos fuerza, poca, pero en una etapa o carrera de seis horas, te deja una reserva extra para una fuga o para el cierre en meta.

La cadena recta por favor

Los casetes modernos de 12 pasos permiten rangos de relaciones muy amplios, los piñones van de 11 a 32 o 34 dientes en Shimano. Desde luego, un ciclista profesional no requiere piñones tan grandes, a menos que las pendientes sean enpinadísimas. Y menos en carrera, pues piñones grandes equivalen a velocidades lentas. Lo que vemos junto a la tendencia de las bielas cortas, es que los profesionales usan platos más grandes, de 54, 55 y hasta 60 dientes para contrarreloj. ¿Por qué lo hacen así?

El tema es la línea de cadena, que se tuerce mucho cuando se coloca en los piñones más pequeños o más grandes con relación al plato. Se abre mucho lateralmente y esto genera fricción en los eslabones. La otra, es que la cadena al doblarse en torno a los piñones chicos sufre mayor fricción.

Para evitar esto, los competidores de contrarreloj ponen platos grandes —hasta de 60 dientes—, y procuran usar los piñones en el centro del cassette para llevar la cadena más recta y centrada en su línea. Esto, se ha regado por todo el pelotón también para las etapas y carreras en línea. Así que compensan las relaciones y desarrollos combinando piñones más grandes con platos a su vez de más dientes. Prefieren llevar una relación 55-13 en lugar del 53-11, o 55-20 en lugar de 53-17 con ello mitigan fricciones. Si los platos crecen, usan bielas más cortas para poder seguir con una cadencia alta y poder moverlos.

Veredicto

No tengo una conclusión clara, pues lejos estoy de tener la información por parte de los corredores y sus equipos técnico-científicos, tampoco ellos han revelado en un paper el fundamento de sus configuraciones. Más me parece que está relacionado con las ganancias marginales que buscan equipos y corredores, sobre lo que escribí un artículo de 2016 donde abordamos estos tópicos. Y de hecho mencioné el caso de Vincenzo Nivali, que cambió las bielas de 175 mm por unas de 172.5 mm a medio Giro de Italia y lo ganó.

Sospecho que tiene mucho más que ver con la postura en la bicicleta, más acoplada y aerodinámica, sentados al frente del sillín que usan los corredores, con la que, se dificulta pedalear, situación en la que probablemente acortar bielas aporte ventajas.

Para los amateurs es mejor sentarse hacia atrás, como siempre, llevar el peso del tronco equilibrado en una postura que nos permita hacer muchos kilómetros sin fatiga ni lesiones. Y pedalear con la cadencia a la que nos acomodamos mejor, procurando aumentarla con el entrenamiento.

Lo que estoy seguro, es que que unas bielas cortas no te convertirán en un Pogačar de la noche a la mañana. Se adaptaron a las condiciones especiales del corredor y en su caso a las de Jonas Vingegard que siguió sus pasos en 2025.

Si quieres unas bielas cortas para tener mayor cadencia con una relación de 34/34 aún irás muy despacio. Lo que necesitas es tener más fuerza y capacidad cardiorrespiratoria para afrontar las subidas con desarrollos más largos, si lo que quieres ir es más rápido. Bajar de peso, acondicionar tu cuerpo para que sea eficiente a la hora de dar energía y oxigenar las células de tus músculos, así como un buen acondicionamiento y fuerza mental que sólo da el entrenamiento.

No hay que adelantarse, pasarán algunos años antes de que esta tendencia se propague en el pelotón profesional, más allá de unos experimentos con ciertos campeones para exprimir su rendimiento y sobre todo, que haya consenso. Hasta entonces, los fabricantes no cambiarán su inventario tradicional de 170, 172.5 y 175 por bielas más cortas.

A lo mejor sale más barato entrenar que estar cambiando bielas y te diviertes rodando.