Tenía este artículo en el tintero desde la muerte del comediante Robin Williams, quien fue en vida un fanático del ciclismo y las bicicletas. Si creen algunos lectores que su propia afición al ciclismo ha llegado muy lejos, sigan leyendo. Robin Williams, era un aficionado como muchos de nosotros, no un corredor destacado, llevó su gusto por el ciclismo a niveles inusitados gracias a que tenía una fortuna y fama para lograrlo. Sin embargo, no escribí sobre él entonces pues, no pude saciar mi curiosidad sobre su colección de bicicletas que consideraba relevante, y de la que se hablaba antes de su muerte. Ahora, que esta colección está a subasta para fines de beneficencia, me pareció el momento para hablar del tema —como ha ocurrido con muchos medios ciclistas.
Robin Williams fue un ciclista en toda forma, participó en competencias, grandes fondos, carreras de beneficencia de las que abundan en Estados Unidos, acudió a las grandes vueltas y carreras colándose tras bambalinas, y de hecho, era notoria su amistad con Greg Lemond, Eddy Merckx y Lance Armstrong, con quien compartió momentos en el autobús del equipo, entrenamientos y rodadas. Llevó consigo y utilizó bicicletas a presentaciones en televisión y las usó en el cine, creando buenos gags con ellas.
Sin embargo, me llama la atención que aun siendo ciclista sufrió una operación a corazón abierto por un problema en la válvula mitral —del que se recuperó rápidamente y al recuperarse casi saltó de la cama de hospital a la bici— y posteriormente se suicidó llevado por una profunda depresión. ¿Cómo puede ser que un deportista sufra estos males, si el saber común dice que la bicicleta aleja los problemas cardíacos y es un gran antidepresivo?
Deberíamos reconsiderar estas afirmaciones, por ejemplo, la bici sirve para combatir la depresión, pero si estás deprimido por causa de una enfermedad incurable que te alejará del ciclismo y otras cosas, a lo mejor, lo reconsideras. Williams dijo a un amigo que el ciclismo lo ayudó a superar el periodo posterior a su abandono de la adicción a la cocaína y el alcohol, cambió una adicción por otra: su coleccionismo. Antes de morir supo que sufría un mal incurable e incapacitante, por el cual recibía tratamiento, una hipótesis es que prefirió el suicidio antes de que la enfermedad le impidiera seguir gozando de la bicicleta, según declaró alguien cercano a él. Hay cosas importantes en torno a ser ciclista: nutrición, disciplina, entrenamiento adecuado y sobre todo asociar el ciclismo a una vida sana, lejos de los vicios y el estrés, es una lección que nos deja la vida de Robin Williams.
Un hombre caritativo
Otra lección. Entre las cosas que dieron fama a Robin Williams fuera de los escenarios estaba su generosidad. A partir de 1997, apoyó a una organización llamada Challenge Athletes Foundation, participando en sus eventos, CAF organiza triatlones para personas con discapacidad, durante 11 años Williams formó parte del equipo Braveheart, para el cual corría la etapa de bicicleta, mientras que la de nado estaba a cargo de Rudy Garcia-Tolson su compañero de equipo durante varios años, un muchacho sin piernas, que al conocerse tenía solo 8 años de edad, Scott Tinley un afamado triatleta hacía la carrera a pie. La CAF ha dicho que la presencia de Williams en sus eventos les brindó no solo notoriedad, si no credibilidad para crecer y dar apoyo a este tipo de atletas.
Para cuando Robin Williams se acercó a CAF, era un ciclista hecho y derecho que rodaba muchos kilómetros semanales, una faceta desconocida para el público en ese entonces, como lo era también este lado apasionado en favor de otras personas.
El comediante y presentador de televisión Conan O’Brian lo describió como un hombre extraordinariamente generoso, al grado de regalarle una bicicleta Colnago con cambios electrónicos, eso sí, pintada de manera ridícula para reírse de su amigo. Williams constantemente donaba cosas de ciclismo para subastas de caridad, como el uniforme que usó para rodar con el equipo US Postal en un día de descanso del Tour de Francia, o una camioneta SUV equipada con un nuevo portabiclicletas cuya marca le regaló como parte de un patrocinio
Ciclismo y humor
En la película RV, cuyo argumento consiste en la historia de un ejecutivo que lleva a su familia a un viaje en cámper para poder acudir al mismo tiempo a un evento de trabajo, Williams hace un gag que solo un ciclista puede hacer y entender, en una escena dice que llevará su costosa bicicleta «hecha a la medida» al viaje, y a continuación saca una bici de niño Schwinn tipo cruiser modificada. Es necesario aclarar que el chiste no tiene solo como trasfondo el fitting de la bici, sino que las primeras bicicletas que se utilizaron para descensos en la montaña durante los 70, eran bicicletas cruiser, muchas de ellas Schwinn, las bicis de MTB no existían. En una secuencia de la película el personaje hace precisamente un Down Hill a campo traviesa con esa bicicleta. De risa loca.
I’m Lucky to Have Bikes in My Life
Robin Williams
La colección
Se pusieron en subasta la sorprendente cantidad de 87 bicicletas de la colección de Robin Williams, al parecer se tomaba muy en serio el principio que dice que la cantidad de bicicletas que debes tener es N+1, donde N representa tus bicicletas actuales. Williams se cebaba con bicicletas de ediciones especiales, de gama alta, marcas distinguidas como Colnago, De Rosa, Look, Massi, Bianchi, Pinarello, entre otras. Se daba gusto con grupos Campagnolo Record, Super Record, y Shimano Dura-Ace, aunque también hay en la subasta bicicletas con grupos más modestos y bicicletas Schwinn o de marcas menos conocidas. También hay rarezas y bicicletas experimentales. Las hay de ruta, triatlón y montaña, se incluyen monociclos y bicicletas de payaso. No conoció límites para su pasión.
Llama la atención que no están en venta bicicletas con las que apareció retratado ya sea rodando o en los eventos en los que participaba, pero sí la que monta en el video al final de esta página, una bicicleta de titanio Litespeed, de algunas se sabe que las donó en vida para caridad, como fue el caso de la bici de la película RV, podemos suponer que la subasta no abarca toda su colección de la cual dijo que eran tantas como para poder contarlas. A continuación, una selección de las bicicletas en la subasta:

















