Era un gran sueño estar aquí ahora en el Giro y poder hacer realidad mis sueños con la ayuda de mis ídolos. Todavía no se dan cuenta de que soy su fan.
Issac del Toro
Un día reciente, pedaleando en mi bicicleta en la ciudad, un transeunte casual me preguntó: «¿Cómo ves a Isaac del Toro?».
Isaac del Toro inspirará a muchos ciclistas mexicanos luego de su participación histórica en el Giro de Italia 2025. Con su esfuerzo y carisma, como ocurrió antes con otras estrellas del ciclismo. Mientras los medios tradicionales en México ignoran todo lo que no sea futbol o algún deporte estadunidense, en la actualidad tenemos redes sociales y canales de cable que transmiten carreras ciclistas, y gracias a ello, los aficionados a la bicicleta mexicanos tienen ídolos extranjeros como Sagan, Froome o Pogačar, ahora volvemos a tener uno mexicano. El impacto en México, llevó a la cadena TV Azteca a transmitir los últimos cuatro días del Giro. Para llegar a mi punto, reseñaré brevemente la historia de las carreras ciclistas y su inflencia en las sociedades.
La primera carrera ciclista en ruta, se disputó entre París y Ruan en septiembre de 1869. No estuve ahí, pero ya te digo que correr entre ciclistas es algo natural, desde el pique en un semáforo o en una subida fuerte, hasta proponerse llegar primero a un lugar o puerto de montaña distante, así que era natural que nacieran las carreras ciclistas.
Y claro, porque en esa época, el uso de la bicicleta estaba en auge, no había coches y qué se le iba a hacer, los que podían adquirir una máquina de dos ruedas, pedaleaban. En Francia, la bicicleta fue y es muy importante.

El Tour de Francia nació en 1903 y con los años le siguieron el Giro de Italia (1909) y la Vuelta a España (1935) que conforman el trío de las grandes vueltas. Antes y después aparecieron monumentos como la Lieja-Bastoña-Lieja (1892), París-Roubaix (1896), Giro de Lombardía, (1905), Milán-San Remo (1907) y el Tour de Flandes (1913). Junto a muchas otras a lo largo del siglo XX. En la primera olimpiada, el ciclismo estaba presente.
Y entonces tenemos una simbiosis, por un lado, el auge y la afición por la bicicleta trajo las carreras y por el otro, pasados los años, cuando el automóvil se extendió, las carreras ciclistas siguen siendo alicientes poderosos para que la gente use la bicicleta, como deporte, y tal vez, como un medio de traslado urbano que ahora, es emergente ante la emergencia climática, como alternativa saludable al caos vial y a las carencias del transporte público.
En Europa siempre ha sido así, las carreras ciclistas son motores que propician el uso de la bicicleta y la afición por la bicicleta mantiene vigentes las carreras ciclistas. El ciclismo de competencia de alto nivel ha sido casi exclusivamente Europeo, casi.
Los países con mayor número de viajes en bicicleta per cápita, buena cultura e infraestructura ciclista también generan buenos corredores ciclistas, Bélgica, Dinamarca y hasta Holanda son un ejemplo. Italia, España y Francia cuentan con las rutas ciclistas entre las más bellas y reconocidas del mundo, un conocido dijo: «El Passo dello Stelvio es la Disneylandia para ciclistas». Se colman de bicicletas las carreteras y montañas los fines de semana, además de contar con competencias, desde Amateur, UCI Continental hasta World Tour.
España no solo tiene su Vuelta, Girona, Euzkadi, Canarias y hasta Galicia son paraísos ciclistas. Han tenido innumerables e inolvidables campeones, mencionaré unos pocos, desde Federico Martín Bahamontes, Luis Ocaña —emigrado a Francia y rival a muerte de Meckx—, Óscar Freire, hasta los modernos como Miguel Indurain, Perico Delgado, Alberto Contador o Alejandro Valverde —uno de mis ciclistas favoritos—. Tienen carreras de clase World Tour, continentales y amateurs; una estructura de clubes juveniles y escuelas de ciclismo envidiables. Sus senderos y carreteras están plenos de ciclistas.
En Colombia hay mucho ciclismo, han tenido campeones tan grandes como Lucho Herrera, lo que a su vez pudo calentar el ambiente para la bicicleta. Desde años recientes, una nueva camada de estrellas que cultivan un gran palmarés en su país y Europa en el S. XXI, llenando titulares: Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Egan Bernal, Daniel Felipe Martinez y un ecuatoriano adoptado, Richard Carapaz, entre otros.
No cabe duda que el ciclismo colombiano goza de vitalidad, carreras ciclistas, grandes fondos con miles de participantes, marcas propias que se han desarrollado, consolidado e internacionalizado en años recientes. La afición produce campeones y los campeones producen afición y, sus propias marcas.
En Estados Unidos, pese a que a principio del S. XX las asociaciones ciclistas presionaron para pavimentar los caminos —sí, no fueron los automovilistas, había pocos coches—, el uso de la bicicleta decayó y se convirtieron en la capital mundial del automóvil. Pero con el triple Tour de Francia de Greg Lemond y luego, las siete coronas de Lance Armstrong, el ciclismo tomó un auge sin precedentes en ese país.
Tuvieron el Tour DuPont —que nació como Tour de Trump y que ganó dos veces el mexicano Raúl Alcalá—, y el prestigioso Tour de California que llegó a tener la categoría World Tour. Sus marcas de bicicletas, de ser locales, se expandieron para conquistar el mundo. Cannondale, Specialized y Trek, esta última de la mano primero, de Lemond con su propia marca y luego con Armstrong. También hay que decir que en Marin County, California nació el MTB, sus primeras marcas de bicicletas especializadas y campeones. Aparecieron, Sram, FSA y otras. Garmin, compañía de radares e instrumental de aviación, se fijó en el ciclismo, para decir lo menos.
Hoy día mantienen dos equipos World Tour, el Lidl-Trek y el Education First. Aunque lo suyo, aparte de los eventos de MTB, son los Criterium o Crits como los llaman ellos y ahora el gravel.
El caso mexicano
El ciclismo no tuvo el mismo auge que en otras latitudes, tanto en el siglo XIX como en los albores del XX, en el plano recreativo era cosa de catrines y extranjeros, pronto el automóvil tuvo un rápido despliegue y por otro lado, las bicicletas eran importadas y caras. Con los años, la bicicleta se allanó camino entre la clase trabajadora, oficios y vendedores de mercancías. Nacieron los «pueblos bicicleteros» como mote despectivo.

En 1948, podemos establecer el comienzo de la época dorada del ciclismo mexicano, con la primera Vuelta México, encabezada por el Coronel José García Valseca, que promovió este deporte intensamente. Era dueño de la cadena Organización Periodística García Valseca, la de los Soles, que en 1976 el presidente Luis Echeverría estatizó y la convirtió en la Organización Editorial Mexicana que quedó en manos de Mario Vázquez Raña, amo y señor del deporte mexicano en su época.
Con la decidida promoción de García Valseca, se crearon carreras y los clubes Pedal y Fibra. De esa era, tuvimos ciclistas míticos como Radamés Treviño —tal fue su mito, que los mayores seguían hablando de él en los setenta y principios de los ochenta— y Ángel «Zapopan» Romero.
La Vuelta México de García Valseca tuvo verificativo hasta 1961. De esa época dorada también hubo cine, el de oro, con las películas El campeón Ciclista de 1956 (Dir. Fernando Cortés), estelarizada por Tin Tan —donde se habla de García Valseca y los voceadores ciclistas— y Piernas de Oro (Dir. Alejandro Galindo), estelarizada por Clavillazo en 1958.

Luego hubo que esperar al arribo a la palestra de Raúl Alcalá en la década de 1980. Este gran ciclista regiomontano fue el primer mexicano que participó en una gran vuelta, el Tour de Francia de 1986, luego de ser expulsado años antes de la federación de ciclismo por participar en carreras en Estados Unidos. Corrió con el equipo 7-Eleven y de ahí saltó al europeo TDM-Concorde, ganó etapas del Tour, y llegó a superar al mismísimo Miguel Indurain en una contrarreloj, ganó la Vuelta a Asturias y la Clásica San Sebastián. La resonancia mediática en México, no fue inmediata.

Algún periodista deportivo de una cadena de televisión mexicana importante, declaró años después, que no lo tenían en el radar, hasta que alguien se percató de que había un mexicano ganando carreras «allá en Europa», y ahí sí, vino el boom en los mass media nacionales.
Los éxitos de Raúl Alcalá pusieron al ciclismo en la mente de muchos mexicanos. Hubo una época de gran afición, de hecho, con ese impulso, renació la Vuelta México, la cual, el mismo ganó en dos ediciones, 1989 y 1990. Fue un florecimiento del ciclismo de ruta en el país, que, tal vez, dure hasta el día de hoy, con sus altibajos. Raúl Alcalá fue una enorme inspiración para miles de ciclistas, pero, su proyección mediática no dejó sucesor, más allá de Miguel Arroyo —tristemente fallecido en 2020— que compitió en Europa de 1989 a 1997 con el ADR y luego Julio Alberto Pérez Cuapio que corrió en el CSF Group–Navigare de 2000 a 2008, ambos tuvieron importantes logros en Italia. Después no encontramos un campeón que moviera masas fuera del ambiente ciclista más entendido.
En el camino, muchos mexicanos han tenido éxito en pruebas ciclistas de pista y de montaña, en Olimpiadas, Panemericanos, Centroamericanos y Campeonatos mundiales, sobre todo en la rama femenil, algunos en el Triatlón. Pero sus gestas no han trascendido más allá del círculo ciclista.
El ciclismo de montaña, tiene gran cantidad de adeptos en México, abundan las carreras, muchas de ellas de tradición y larga data. Cada vez aparecen más y es la puerta de entrada para muchos futuros campeones, aunque no tienen repercusión mediática
Llega 2025
Debo retroceder dos años para hablar del palmarés de Isaac del Toro.
En 2023 apareció la figura de Isaac del Toro (Ensenada, Baja California, México, 2003). Este novel ciclista nos agasajó con su triunfo en el Tour del Porvenir (Tour de l’Avenir), que suele ser el trampolín para que los Sub 23 ingresen a la categoría profesional, como ocurrió en su caso. Pasó del equipo mexicano UCI Continental A.R. Monex Pro Cycling Team al poderoso UAE Team Emirates.

Tuvo un debut profesional de ensueño en 2024, solo mencionaré lo más destacado: ganó la 2ª etapa del Tour Down Under quedando tercero en la general; en la Tirreno-Adriático finalizó en la 4ª posición y obtuvo el segundo lugar en la clasificación de jóvenes; 6ª posición del Giro de la Romagna; ganó la Vuelta a Asturias, como lo hiciera Raúl Alcalá en su día; tuvo una destacada participación en la Vuelta a España. Nada mal para un novato. Así llegó 2025, y entre las carreras en las que participó hasta la Primavera, destacaba su triunfo en la Milán-Turín, considerada la carrera clásica de un día más antigua del mundo (no es lo mismo que decir la primera).
Su palmarés y capacidad demostrada, llevaron al equipo UAE Team Emirates para convocarlo al Giro de Italia 2025. No era el capitán de filas del equipo, pero ahí dio el campanazo, poniéndose de líder general de la competencia en la novena etapa y líder de los jóvenes. El primer mexicano en la historia que viste la Maglia Rosa, el jersey de líder en el Giro de Italia, también es el portador más joven de la «Maglia» en 80 años.
Pues bien, eso pone en el radar al ciclismo mexicano en el concierto mundial. Muchos medios hablan de México, por buenas razones. El Giro en su cuenta de X felicitó a México. Muchos medios deportivos tradicionales, en línea o en Youtube, no solo los italianos, los de habla inglesa —pronuncian Aisac—, holandesa, belga y españoles, sobre todo esos que vemos con envidia cuando narran carreras, se llenaron de felicitaciones para México y el mexicano, sí, patria y gentilicio por delante, destacando sobre todo su relevancia histórica. Ha sido notable escuchar a Javier Ares de Eurosport o Simon Richardson y Dan Lloyd de GCN felicitando a los mexicanos, por el logro de un chico de 21 años.
En México, al menos mi muro de Facebook se tiñó de rosa, por la cantidad de publicaciones que la red me muestra a diario —que no son de amigos—, las redes están encendidas con el tema, al menos para quienes el algoritmo nos identifica como ciclistas o aficionados al ciclismo, pero jamás había visto tanta abundancia de publicaciones sobre un tema. Los diarios Esto y La Afición, llevaron a sus encabezados de portada (las ocho columnas) a un ciclista por primera vez en mucho tiempo, los diarios nacionales también lo consignaron. La tele, no lo sé, no la veo, soy de leer y escribir, y de ver algunos medios serios especializados en la red.
Al final, Isaac del Toro perdió la Maglia Rosa el penúltimo día de competencia a manos de Simon Yates, que con su equipo Visma, dieron la sorpresa, con una estrategia de libro. Pero, no fue una oportunidad perdida, muchísimos mexicanos vieron una competencia ciclista en su esplendor, su mítica y drama. Con eso me quedo, pues es lo que siempre me ha llamado del ciclismo. Soy un aficionado a leer historias.
Luego de abrumarnos en los medios con tanto futbol, tener un logro mexicano en otra disciplina deportiva y que gracias a la relevancia del Giro de Italia, resuene tanto, es una bocanada de aire fresco. Mientras la afición al futbol invita a apoltronarse en el sofá o la mesa del bar y pasmarse frente a las pantallas, la afición del ciclismo invita a pedalear una bicicleta, sudar y tener piques. Los campeones y sus epopeyas son el aliciente, el ciclismo mexicano pasa por un buen momento, Del Toro es producto de ello, aunque la promoción el ciclismo en la mayor parte del país recae en particulares y aficionados. El deporte institucional, en el abandono de siempre.
En carreras de ruta estamos de capa caída, tenemos grandes fondos que son grandes negocios, hay muchas rodadas, ciclistas inundando la subida a la Venta, el Desierto de los Leones y el Ajusco en los alrededores de la Ciudad de México, ahí están nuestras campeonas de pista, y desde luego. el siempre floreciente MTB en su rama Cross Country, y gente a la que le gusta el Enduro.
Confío que la gesta de Isaac de Toro acelere la pasión ciclista y lleve a muchas personas a subirse a una bicicleta.

Muy buena reseña de un deporte que muchos mexicanos practicamos ya sea para trasladarse a su trabajo o como deporte, felicidades a Isaac del toro.
Espero que esté triunfo nos aliente a hacer más ciclismo y a nuestro gobierno a crea más vialidades para la bicicleta, no solo en la ciudad de México sino en todo los estados y carreteras que unen los estados.