Recién vino a nuestra tienda de bicicletas una señora y le compró a su esposo una bicicleta Mérida Reacto para regalársela, de sorpresa, con moño y todo. “¡Que barbaridad! —dirán—, eso nunca pasa”. Pues pasó. Y es de comentar porque esa bicicleta la tuvimos anunciada en nuestra página de Facebook y no se hicieron esperar los troles: “mejor me compro un coche”, “mejor una moto”, “está carísima”, la verdad sea dicha, estaba a un precio estupendo para una bici aerodinámica con cuadro de fibra de carbono y grupo Shimano Ultegra, tanto que al principio pensamos y anuciamos que era de aluminio. Una gran oportunidad.

A los pocos días el sorprendido y feliz marido regresó con la bici a la tienda para que le ajustáramos la altura del sillín y comprar unos accesorios, entre ellos unos buenos portabidones de fibra de carbono. El hombre nos comentó que al estrenar la bicicleta —pero por supuesto la estrenó— inmediatamente sintió una diferencia notable de rendimiento sobre la que tenía, una económica. Y sí, las bicicletas de mayor gama permiten rodar a mayor velocidad, se manejan mejor y lo sientes, mucho. ¿Cómo le explicas esto a la gente que te trolea en Facebook?

La Mérida Reacto 400 de la historia

Hay esa frase repetida hasta la saciedad: que lo importante son las piernas, el ciclista no la bicicleta. Si, desde luego. Y era la verdad hace 40 años, cuando las diferencias en las bicicletas no eran muy notorias, todas eran de cuadro de acero y podían variar en peso uno o dos kilos. Sí, era muy grande la diferencia entre unas llantas 27.5″ y los tubulares 700c, pero hace cuatro décadas entre un grupo Campagnolo y componentes Shimano 600 o Suntour VX, a lo mejor los japoneses hacían los cambios mejor y ofrecían 6 velocidades en lugar de 5, y eso si, unos frenos Suntour Honor eran mucho mejores que unos Universal e inclusive que los Campa.

Pero hoy día, entre una bicicleta de ruta de gama baja y una de gama alta pueden mediar cinco kilos de peso, que son mucho y las diferencias en las de montaña son mayores. Entre un juego de ruedas finas y unas estándar hay un mundo en peso y eficiencia de rodamientos. Tan sólo entre un grupo Shimano Sora y un Ultegra, hay una diferencia de peso importante, precisión en los cambios que se siente y para acabar, la cosa va de 9 a 11 velocidades.

Una ruta exigente requiere una bicicleta con buenos componentes y en muy buen estado para llegar en las mejores condiciones

Para carretera entre unas cubiertas de 300 pesos y unas de 1,400, hay un un diferencial de velocidad y agarre sustanciales, las baratas anteponen mucha resistencia al rodado. En MTB, no se diga, hay un tipo de taco para cada terreno y a veces hay que combinar diferentes tacos adelante y atrás para tener agarre y control, y no hay que fijarse en el precio, las llantas tienen que ser buenas para soportar el maltrato. En ciudad más vale contar con unas llantas gruesas y duras para que resistan las ponchaduras, aunque no se pueda correr con ellas —las de montaña son las peores para el pavimento—, aquí se puede ahorrar, aunque unas buenas llantas a la larga traerán beneficios si tienen mejor agarre, menor resistencia al rodado y mayor resistencia a las ponchaduras y durabilidad.

Luego viene el manejo y las sensaciones sobre la bicicleta, desde luego que hay un factor sicológico, ese efecto placebo de los componentes buenos y caros, pero no cabe duda que un cuadro y ruedas aerodinámicos te permiten ir más rápido en el plano. Una bici ligera, ya sea de montaña o de ruta te permite subir mejor y tener mayor aceleración, y no se diga un cuadro bien construido, la potencia de tu pedaleo se transimte mejor, y en los descensos la conducción es mucho más precisa y segura, pero todo esto viene con un precio.

Las bicis de gama alta tanto de ruta como de montaña desde luego no son para cualquiera —o si, para el que puede pagarlas—, quienes les pueden sacar provecho son los ciclistas que le dan fuerte y lejos, los que quieren hacerlo mejor, desde luego en competencias, pero también en Grandes Fondos en el caso de la ruta. Para quienes han probado los cambios electrónicos, podría decirse que no hay vuelta atrás.

El ciclismo de montaña y más el competitivo te pide una bicicleta de muy buena calidad para tener un buen manejo con la resistencia adecuada

Vamos, no es que si nunca has sostenido 40km por hora en bicicleta, con una de gama alta los vayas a desarrollar automáticamente, la velocidad está en ti, lo que pasa es que si eres capaz de pedalear a cuarenta, con una bici buena irás a 43 y hasta 46, o a los mismos cuarenta con menos esfuerzo. En montaña sí es muy importante una bici buena para que aguante, pero aún así, la habilidad del ciclista resulta fundamental, no es que pases las raices y piedras a lo bestia, se dañarán los rodamientos y bujes a la larga, pero con la pericia suficiente para pasar bien los obstáculos una bici de montaña de gama alta te permitirá ir más rápido y más confortable. En competencias de Cross Country y Enduro una buena bici hace la diferencia, aunque hay casos como el de Dn. Maximiliano Contreras Alcántara, para recordar que unas buenas piernas son el mejor recurso.

Hoy día las bicicletas y sus componentes nos resultan caros, hay que entender que entre 2012 y 2018 nuestra moneda se depreció de 13 a 19± pesos por dólar y que los componentes de las bicicletas son importados, una depreciación en la divisa del 65% en pocos años se nota mucho.

Volviendo a los troles, no critiques al que trae una bici económica, a lo mejor es la que pudo comprar, a lo mejor tiene unas piernas que te deja sentado a la primera aceleración. Tampoco critiques al que trae una bicicleta costosa, a lo mejor, después de muchos años de soñar con ella, pudo comprarse la bicicleta de sus sueños.

Para redondear, si que es verdad que ciclistas hay de todas clases y que muchas veces la bicicleta no hace al ciclista, o como dicen no es la flecha si no el indio. Uno de los mejores escaladores que he visto subir a Los Dinamos lo hizo volando en una bici 28 con 5 velocidades y una relación 48-23, que mira que hacen falta piernas; también los hay que traen unos maquinones y no pedalean bien, pero pudieron hacerse de buenas bicis. Sin embargo siempre una bicicleta de buena calidad permitirá que el ciclista ande mejor, no quiero pensar cómo hubiera subido el de la 28 en una Supersix o en una Scultura, ¡qué miedo! Lo importante es que al aquirir una bicicleta sea suficientemente buena como para que puedas andar bien en ella, una mala bici te dará una mala experiencia, y si eres primerizo no le agarrarás el gusto, compra lo mejor que puedas dentro de tu presupuesto y la gozarás más.